Excluidos serán médicos

17.4.07

Caracas. Unos 460 jóvenes bachilleres excluidos del sistema de educación superior de distintos países de la región, ya forman parte de las filas de la Escuela Latinoamericana de Medicina Alejandro Próspero Reverend (Elam), ubicada en Filas de Mariches, estado Miranda.

Con el apoyo de becas de 100 dólares mensuales, más los estudios y servicios que existen en la Elam, los muchachos provenientes de Paraguay, Uruguay, Brasil, Perú, Panamá, El Salvador, Nicaragua, Bolivia, Colombia y Venezuela, por nombrar algunos, se entrenarán durante seis años en la carrera de Medicina Integral Comunitaria y luego tendrán que realizar un año de rural en las misiones Barrio Adentro, para luego ejercer la medicina en sus países.

La Escuela cuenta con 10 salones con más de 40 pupitres cada uno, una sala de computación, dos canchas deportivas, 15 habitaciones con 20 literas cada una, un comedor y una cantina. No hubo quejas y más bien la alegría reinó en las caras de los futuros profesionales.


EL BENEFICIO DE ESTUDIAR EN VENEZUELA
Pedro Martínez, de 21 años de edad, es uno de los 11 salvadoreños que fue becado. Cuenta que siempre quiso estudiar la carrera de Medicina pero en su país es casi imposible cursarla, pues en la universidad pública de 2.000 aspirantes sólo quedan 50 y de estos, 25 probablemente se gradúen, pues las trabas y las denominadas materias "filtros" son agotadores para los estudiantes.

Esta situación ocurre también en las instituciones privadas salvadoreñas, agregándole el ingrediente de la cancelación de una mensualidad de 50 dólares, cuando el sueldo mínimo es de 180.

"¡Es casi imposible cubrir los gastos!", manifiesta.

Rafael Almonte, de 22 años y proveniente de Perú, lleva casi una semana en nuestro país junto con 59 de sus compatriotas. Para él es un sueño estar en Venezuela, al igual que lo es para Ridyi Martínez, panameño de 18 años, quien junto con otros 24 de su nacionalidad asegura que la carrera de Medicina en su país no es tan sofisticado como cursarla acá.

Daniel Smith Rener, de 20 años, llegó apenas el viernes con otros 26 compañeros nicaragüenses.

Cuenta que en bachillerato era uno de los mejores estudiantes con un promedio de 85.5 sobre 100, pero asegura que en Venezuela saldría más preparado en conocimiento y actualización en la carrera de Medicina Integral: "En Nicaragua eres una persona de respeto si estudias en otro país.

Aquí lo tendremos todo y espero volver en siete años para ejercer mi profesión con dedicación".

Esa es la meta de todos los estudiantes, quienes pudieron ofrecer sus testimonios a este vespertino, a pesar de las grandes trabas que hubo por parte de Casa Militar y de los funcionarios públicos con los periodistas que no pertenecían a los medios oficiales durante la inauguración que se realizó la noche de ayer en la sede de la Elam, con la presencia del mandatario nacional, Hugo Chávez y del presidente de Bolivia, Evo Morales, entre otros altos funcionarios.

El Mundo, Pag. 19 16/04/2007
ROCÍO CAZAL


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